viernes, octubre 28, 2005

Lo dejo, me voy...

Y no porque me corra, sino porque me desplazo.
Me han ofrecido la posibilidad de una nueva aventura.
Me voy a un dominio. Estalentao.com
Se que es una putada para los que ya tenéis la plantilla retocadita, pero sólo puedo pedir perdón.
Aún no está muy “finito”, pero poco a poco. Con blogger también me costó lo mío (y lo de algunos que saben)
Sed buenos y comprensivos. ¡Por favor!
Aunque mantendré este blog, a partir de ahora (a hora) iré escribiendo en el otro.
Nos (be)vemos .

Atendiendo peticiones.

Aunque soy caótico por naturaleza, también soy tenaz. Cuando me empeño en algo, normalmente, lo consigo.

Así que, con un cierto retraso:

El Demonio de Edimburgo.
El Demonio es acróbata.


Pero no le importa rodearse de admiradoras.

El Demonio es el del cachirulo.



Agradezco las fotografías a sus autores y les prometo que si gano algún dinero con ellas les invitaré a unas Ambar.

jueves, octubre 27, 2005

¿hay alguien ahí?




Son actualizadores de libreta.

Parece ser que los retiran por viejos.

Yo los he explorado por dentro y no encuentro al chino.

¿Será verdad la leyenda urbana o los habrán deportado y estarán perdidos en algún desierto de Marruecos?

Ganando dinero.

¿Es posible que a nadie se le haya ocurrido aún hacer un Chill Out de las canciones de Il Divo?
¿En qué está pensando Kike Santander?
Si es que dejan pasar las oportunidades y luego les va como les va.





Cambiando de asunto:
Nunca he sabido bastante de Lengua. Soy incapaz de diferenciar un adjetivo de un adverbio, pero aún así, estos días he descubierto, en varias publicaciones de las que cobran por adquirir un ejemplar, los siguientes ejemplos:
A parte
A hora
A cerca.
Toda la vida escribiendo Aparte, Ahora y Acerca y resulta que han cambiado las normas y no me han avisado.

lunes, octubre 24, 2005

¿Quién me mandaría meterme en obras? (...y fin)

Este fin de semana debía ser tranquilo. Terminados los pilares, Marisa tenía inventario, por lo que no se preveía ninguna excursión.

Las lluvias de estos días, además, hacían mas que aconsejable tapar, de una vez el agujero de la terraza.

Así que el sábado me dirigí a mi establecimiento habitual a comprar las cuatro cosas que necesitaba: cemento, yeso, arena, una espuerta, baldosas, pilas, bombillas, bueno, todo no era para la terraza, pero ya que estoy allí, cargado todo en el maletero del corsa, bueno en el maletero, los asientos y casi hasta el techo, volvía hacia casa cuando me di cuenta de que me había olvidado el cemento cola. La tercera vez que volví ya lo llevaba todo.

El domingo madrugón, a las diez me puse manos a la obra. Mi primera sorpresa fue que en el saco de arena que aún me quedaba en el garaje se había meado el hijoputa de perro del vecino (esta es una apreciación en la que el orden de los “actores” varía el sentido, pero no el resultado, en el saco se había meado el perro).

Y, paso a las imágenes, que terminaremos antes.



¿Dónde he visto yo esto antes?





Juro que no había otro saco de cemento. Además, el saco incluía una especie de cremallera para “abre fácil”, dejo las explicaciones sociológicas para estudiosos del tema. Además, atención al nombre "Carol Cluni"...




El agujero casi tapado.




Falta limpiar y pintar, pero ya está, terminado.



¿Dónde están ahora esas voces críticas que dudaban de mi incapacidad?

sábado, octubre 22, 2005

Reforma laboral

Tengo una idea para la reforma del mercado de trabajo.

Debería permitirse a los cónyuges ( o parejas, incluso amigos) intercambiar los trabajos.

Así, ambas partes podrían relevarse en trabajar los sábados (según los casos) y evitar temporadas de trabajos cansinos y repetitivos.

Y, sobre todo, se evitarían frases del tipo “No sabes el día que tengo”, “mi trabajo es cansadísimo” o “Tú no sabes lo que YO hago”.

Tampoco sería tan difícil, ¿o sí?

miércoles, octubre 19, 2005

A leer.

Dice la ministra de cultura, Carmen Calvo, que la veremos en diversos espectáculos deportivos, pero en vez de mirar la práctica del deporte en cuestión se dedicará a leer.

Esto, lejos de incitar a la lectura me parece una falta de respeto hacia los deportistas y el resto de espectadores.

Es cierto que algunos no se merecen que nadie pierda ni un minuto en contemplar sus evoluciones, pero, ya que vas, por lo menos intenta interesarte.

A ella le parecerá una gran idea, pero es como si en una representación teatral alguien se pone a leer el Marca.

Señora ministra, a mi tampoco me gusta el fútbol, pero para leer prefiero quedarme en mi casita, calentito y sentadito en mi taza de loza, que es donde más leo.

martes, octubre 18, 2005

Cosas de padre.

Mi niña me ha abrazado, me ha dado un beso y me ha dicho: Te quiero mucho, papi.

No hay tela suficiente para enjuagar toda la baba que se me cae.

Útiles de limpieza.

Aunque no soy una auténtica ama de casa, de vez en cuando realizo labores del hogar.
No tan a menudo como debería, ni con el entusiasmo que se supone, pero participo, aunque poco todavía.

Como lego en la materia pierdo más tiempo leyéndome las instrucciones de los productos que utilizándolos. Además, cuando ya me he acostumbrado a una forma de uso cambiamos de líquido limpiador, o de útiles.

Hay instrucciones que, por claras y precisas, merecen un monumento: “rociar y dejar secar”.
Pero hay otras que están redactadas por auténticos maníacos. Un ejemplo, con nombre y apellidos: WCNet.
El envase es chulo, un poco achaparrado, con un tapón grande. El tapón, además sirve como dosificador.
Instrucciones: utilizar una dosis semanal. Una dosis es aproximadamente un tercio del tapón. Para mi, que tengo serios problemas con los volúmenes, esto es un acertijo casi irresoluble.
¡Joder! Que el tapón parece una ensaladera. Que además no tiene ni una marca, ni una raya, ningún nivel que indique “un tercio”. Esto para mi es tan complicado como hacerme a la idea de que algo tiene el tamaño de “tres campos de fútbol” ¿a lo largo? ¿a lo ancho? ¿sólo el campo o también las gradas? ¿un campo de regional o de la championslig?

De verdad, ¿tan difícil es fabricar un tapón que coincida con la medida?

lunes, octubre 17, 2005

Un breve resumen.

Las fiestas, del Pilar, sin pena ni gloria.
Tampoco se puede pedir mucha gloria a la ingesta alcohólica.

El sábado pregón de fiestas. Como el programa estaba perfectamente rayado por mi niña no sabíamos donde ir. Así que aparecimos en Independencia, viendo el pregón de las Peñas, una sucesión de grupos alcoholizados, sin orden ni concierto. Menos mal que, una vez asumido nuestro error, conseguimos localizar el pregón de fiestas, con elefantes y todo.

El día del Pilar no tuvimos mejor idea que irnos a la plaza del mismo nombre, a hacerle unas fotos a la niña. El coche perfectamente aparcado a unos quinientos metros de la plaza (esto es tener suerte). Visita a la Feria de Muestras, un clásico, que cada vez se parece más a un mercadillo. Compras varias; una lámpara, una funda para el sillón, embutidos diversos...
Y, para rematar, visita al ferial de atracciones, caballitos, noria infantil...

Por fin se terminó la semana, sábado lluvioso, durante toda la mañana. Por la tarde escampó y fuimos, con hija y sobrinos, al parque de juegos infantiles. Toboganes varios, barro, un rocódromo, barro, tirolina, barro y un espectáculo circense. A medio camino entre la acrobacia y la danza.
Dejé a Marisa con los niños mientras fui a por agua. A mi vuelta Marisa tenía la boca abierta y miraba ensimismada al escenario. Un saltimbanqui de esos que están llenos de bultos (ellos lo llaman músculos) por todo el cuerpo. Y debía ser verdad que estaba bueno, cuando Marisa insinuó, durante la cena, que había visto a un tío mejor que “el diablo de Edimburgo” se acallaron todas las conversaciones femeninas para interesarse al respecto.

Después de “colocar” a toda la prole con los abuelos habíamos quedado con los amigos para cenar, como todos los años. Este año algunas novedades, parejas que ya sólo son amigos, amigos que ya son pareja. Respetamos a los primeros y nos metimos un poco con los segundos (un poco, que entre bomberos no nos vamos a pisar la manguera. ¿He dicho bomberos?), rectifico, nos metimos mucho con los segundos, que se lo tomaron con bastante hu(A)mor.

La cena aceptable, en una arrocería. Arroz con bogavante, meloso con boletus, negro, fideua, unos cuantos platos de cada uno (me gusta mucho el arroz) y de postre arroz con leche (creo que no podré cagar hasta el miércoles).

Luego copas hasta altas horas (aproximadamente las 11 de la mañana), en este tiempo destrozamos “Melancolía”, la única canción que me gusta cantar (si un día pasa cerca un fan de Camilo Sesto me va a dar hostias hasta en el paladar), de vez en cuando Marisa se acordaba del saltimbanqui, y mucho hablar, más beber y fumar, por activa y sobre todo por pasiva.

Domingo de resaca, aún no nos habíamos acostado cuando llegó mi madre con la niña, nos la devolvió y se fue a comer.

Dos conclusiones; primera: cuando vas a ver un espectáculo circense de ese estilo hay que llevar cámara.
Segunda: si te van a devolver “trempanito” a la niña procura no trasnochar tanto.

viernes, octubre 14, 2005

El tiempo

El paso del tiempo es inexorable.
No podemos resistirnos a el.
Asumo que envejezco, pero,
¿porqué esta criatura,

Anda, que no era horterita yo con ese traje y el meñique levantado

se convierte en esto?

No te acerques mucho para mirar, se han dado casos de gente que ha perdido la vista

No sé.

Parece que ha ganado “Sehio”.

Mi vecino todavía tiene en la ventana los adornos de navidad, esos que se hacen con spray de nieve.

Esta mañana he llevado a lavar la “BlaSa”, ahora está lloviendo.

Debo estar en baja forma, ninguna de estas tres circunstancias me da para escribir más de una línea.

Tierna infancia.

Cuando éramos críos nos bajábamos al río a la salida de clase.

Lo cierto es que era una actividad peligrosa.

Primero debíamos pasar por delante de nuestras casas evitando que nos vieran nuestras madres o vecinas, incluso las porteras.

Pero, si conseguíamos llegar hasta la ribera comenzaba la verdadera aventura, no por el caudal, nunca entrábamos al agua, y aunque lo hubiéramos hecho no había profundidad suficiente.

El peligro consistía en bajar al río por unas escaleras estrechas, empinadas y oxidadas.

Además no te podías agarrar al barandao, la cantidad de roña era tal que un simple arañazo te llevaría a contraer el tétanos ipsofactico, se nos hincharía la cabeza hasta que no nos cupiese debajo del pelo y nos explotarían los ojos.

Eso o la difteria, que entonces era la enfermedad de moda. Uno de nosotros, y no era yo, se tomaba todos los días una cucharada de vinagre para que no se le obturase la garganta. ¿Porqué hablan de enfermedades mortales a niños de diez años?

El caso es que la bajada había que realizarla de manera rápida, cuando no hubiera “moros en la costa”. Y, ese día estábamos a punto de lanzarnos escaleras abajo cuando vi a “La María”.

“La María” tenía un bar enfrente de casa. Un bar frecuentado con frecuencia (frase redundante y cacofónica) por individuos que, como ella, se podían definir de mala catadura o incluso de dudosa moralidad.

Y ahí estábamos, en lo alto de la escalera decididos a lanzarnos de cabeza a la aventura y “La María” caminando hacia nosotros. Yo, enfrascado como estaba en mi pueril y botarate infancia (de nuevo redundancia) tuve la magnífica idea de utilizar mi mano a modo de visera y apoyándola sobre mis gafas hacer un pequeño escorzo con el cuerpo en dirección a nuestro impedimento, me sentía Rodrigo de Triana, aunque aún no sabía quien era ese.

En ese mismo momento la susodicha me miró, varió su dirección para acercarse a mi y comenzó a insultarme y a lanzarme invectivas. Aguanté el chaparrón como pude y, ya sin ganas de aventura me volví cabizbajo a casa.

Unos días después mi tío me dijo “Me ha dicho la María que el otro día le miraste las tetas. La próxima vez no seas tan descarao”. Preferí no aclarar la situación, tampoco hubiera podido, en aquel momento consideré que acababa de ascender un peldaño en la consideración familiar.

Lo único es,... que no recuerdo si “La María” llevaba o no llevaba escote...

jueves, octubre 13, 2005

en el bar

Ella le dice a su amiga: Ayer se me acercó un tío buenísimo y me saludó, el hermano de R.
Su amiga: Está muy bueno, ya lo vi el otro día.
Ella: Le he dicho que si alguna vez me ve con amigas que me salude, sobre todo si va de uniforme.
Sus maridos, el de su amiga y yo, que asistimos atónitos a la conversación: Si nosotros tuviéramos una conversación parecida dormiríamos en el sofá.
Ambas: ¿Y quién os asegura que durmáis en la cama si no os calláis?

Por lo menos sé que alguien sabe de que hablo.

La imagen de las cantantes.

He oído, en algún sitio unas declaraciones del lichis, en las que decía que su gran proyecto musical hubiera sido una orgía con Ella Baila Sola, supongo que con las dos.
Afirmaba que ya no, no sé si porque él es mas formal ahora o porque ellas ya se han separado, aunque para estas cosas tampoco haría falta que se hablasen, pero...

Así que me he puesto a pensar en mujeres, con la cabeza, que no con el “celebro” claro....









Perdón, que me he puesto a pensar en mujeres y me estaba quedando sin riego, poca sangre que tengo y toda localizada en el mismo sitio y luego pasa lo que pasa.


¿Por dónde iba? Sí, por mujeres y además cantantes. Cuando salieron las Spice Girls alguien dijo (creo que fue Mauro Entrialgo, pero como no estoy seguro no lo digo muy alto) que la industria discográfica había conseguido que todos los hombres nos hiciéramos la misma pregunta: Si pudiera follar con una de ellas, pero sólo con una, ¿con cuál? Joder, que estuve una semana dándole vueltas a la pregunta. Siete días más tarde, después de escuchar el Wannabe unas treinta veces por hora ya tenía la respuesta: la primera que perdiera la voz sería mi elegida. Ninguna ha perdido la voz, eso que se han perdido.

El caso es que son muchas las cantantes que hay en el universo musical, además de que cada año aumenta la oferta.

Los que no tenemos ningún oído musical, ni capacidad para apreciar los registros vocales nos regimos por la imagen. Por eso me gustan más los videos musicales, aunque sean tan “sosos” como los de la MTV. La imagen vale más que mil canciones, por ejemplo, a Christina Aguilera le presto más atención desde que se ha puesto tetas y se ha teñido de moreno.

Es (justo y) necesario aclarar que el aspecto físico no es lo que me influye a la hora de sentir predilección por esta o aquella intérprete. También me tiene que gustar la voz, pero como de lo que estoy hablando es de otra cosa, pues, eso, a meterse en jardines hasta las trancas y a no saber salir y a asumir que lo has escrito y te jodes, “haberlo pensao antes de icirlo”

Pero, o yo soy demasiado selectivo o es que se me va mucho la pinza. Tengo un amigo al que le gustan hasta las Papá Levante, yo elijo un poco mas. Anastacia me gusta, pero sólo cuando lleva gafas. Christina, pero sólo de morena, Lucie Silvas no me mola, se parece demasiado a la Igartiburu. Y en el terreno nacional, pues...

Vale, ya he llegado a una conclusión. Tengo que dejar de oir los 40 y dedicarme a escuchar música de verdad.

¡Joer! Que me estoy mirando por dentro y tengo el cerebro en blanco.

¡Hola! ¿Hay algo por ahí?

¡Si ya sabías que te iba a pasar esto! ¿P’a que te metes? Que no sabes de música, eso ya lo sabemos, pero que tampoco sepas de mujeres. ¿En qué agujero has estado metido?

Cuando vuelva tu neurona le dices que se pase a hablar conmigo. Que no puede ser, que te pones a escribir y te lías solo. Y mientras tanto me escribirás mil veces, no volveré a escribir si no sé lo que quiero decir. ¡Venga!.

No volveré a escribir si no sé lo que quiero decir.
No volveré a escribir si no sé lo que quiero decir.
No volveré a escribir si no sé lo que quiero decir.
No volveré a escribir si no sé lo que quiero decir.
No volveré a escribir si no sé lo que quiero decir.
No volveré a escribir si no sé lo que quiero decir...

Este estudió conmigo...

Hoy me he encontrado, trabajando, a un antiguo amigo del colegio. Ambos más gordos y más calvos.

Hemos estado un rato recordando a viejos compañeros.

Un pequeño resumen:

Dos policías municipales.
Un profesor en Georgetown ( y no es Ansar).
Al menos dos drogadictos difuntos.
Un cura, de los de sotana y crucifijo (el Opus llega muy lejos)
Un físico aeronáutico.
Dos arquitectos.
Un actor.
Un director de cine, de largos, que es más difícil.
Varios “empresarios”.
Unos cuantos informáticos.
Y no hemos podido localizar a muchos más...

Hay que ver, toda nuestra infancia haciendo creer a nuestros padres que teníamos futuro en la vida y se encuentran con estos resultados.

martes, octubre 11, 2005

Reproductores de música.

Recuerdo que cuando yo era pequeño íbamos al parque los domingos. Además de mis primeras pedaladas, con la bicicleta “grande”, una de las imágenes que han quedado en mi memoria era el de esas parejas, de mediana edad (que en aquella época, la del blanco y negro, lo mismo podían tener 30 que 50 años), que ataviadas de domingo paseaban, cogidos del brazo. Ella sujetando el bolso con ambas manos mirando al frente, mientras él enhebraba su brazo con el de ella y mantenía, con el otro brazo, un pequeño transistor junto a su oído, el de él, no el de ella. “CARRUSEL DEPORRRRTIVO” era, sin duda la banda sonora de las tardes de los domingos.

Debo destacar, para la generación Walkman, que en aquellos tiempos no había auriculares, y los altavoces de los transistores sólo permitían dos posibilidades, o muy alto o muy agudo.

Si bien poco tiempo después se comenzaron a ver auriculares, estos eran adaptaciones de los sonotones, así que eran grandes, voluminosos y, además de estas ventajas tenían un sonido horrible y no se sujetaban en la oreja.

Supongo que por esto inventaron los cascos. Que no se caían pero te apretaban las orejas contra el cráneo. Esto, para la gente que tenía orejas de soplillo venía bien, pero los que llevábamos gafas sufríamos una seria compresión en la oreja por la varilla de las gafas.

Era la época de los walkman. Reproductores de casetes, poco más grandes que una cinta, que nos permitían llevar a todas partes nuestra música favorita. Habitualmente una hora de nuestra música favorita, no conozco a nadie que llevara más de una cinta, ni las amigas que tenían bolso. Aún había un problema que solucionar, si querías utilizar musicasetes y radio debías llevar dos aparatos. La industria se dio cuenta de esto rápidamente y creó los radiocasetes portátiles.

También crearon los auriculares que se introducen en los oídos. Mucho menos voluminosos y por eso más cómodos. Pero esto no podía ser, así que inventaron el CD portátil, que resultaba más voluminoso y por tanto más incómodo, además de continuar con problemas de espacio y con fallos de lectura si sufría algún movimiento brusco.

No obstante se ha llegado, por fin, a una solución. Los reproductores de MP3. Pequeños, de memoria infinita, con radio, sin saltos de lectura, con auriculares pequeños...

Yo estoy muy contento de mi reproductor de música. Tiene memoria infinita y ampliable. El domingo, después de seis horas funcionando aún seguía emitiendo música.

Sólo tiene dos problemas, pesa mucho y, de momento, tiene pocas canciones: el barquito chiquitito, las canciones de los cabezudos y la de los dedos de la mano.
Pero, le he cogido tanto cariño.
En mi espalda el mejor reproductor de música del mundo

De comunitario NADA

Yo no tengo na que ver con este pavo.

lunes, octubre 10, 2005

Yacemucho que no paso poraqui.

Joder como a cambiado todo. Fíuuuuuuuuuuuuuuu. Incluso os las dais de culturetas con la vida misma. ¿para cuando un afilosofia nueva para redescubrir el puto mundo?

Alamajos, gozad.

sábado, octubre 08, 2005

Etología.

El género humano, y más concretamente el sexo masculino se diferencia del resto de animales no inteligentes del planeta en una circunstancia clara y evidente. Somos gilipollas.

Servidor, que en su búsqueda injustificada del estado del bienestar ha conseguido llegar a poseer barbacoa y jamonero, ha podido llegar a constatar, y no sólo en carne propia la veracidad de dicho argumento.

Ningún varón puede reconocer que no sabe encender un fuego. Ningún varón español (y en este caso da igual que haya nacido en Martorell o en Mutriko) es capaz de reconocer que no sabe cortar jamón.

Igual que en todas las casas hay un entrenador de fútbol, que a su vez es árbitro y seleccionador nacional, en todas las casas hay un estupendo chef para la comida a la brasa y un indiscutible maestro en el arte de extraer finas láminas de jamón.

Todo esto hasta que les das la oportunidad de quedar en ridículo, claro.

La brasa es un arte que, como todos, debe combinar un número indefinido de variables (cantidad de brasa, carbón o leña, grosor de la pieza, distancia al fuego, sal...) de tal manera que sólo siendo muy experimentado consigues el sabor, la textura y la consistencia adecuada. He de decir que me queda muchísimo por aprender aún.
Pero siempre hay un amigo, que lejos de plantearse las connotaciones que se desprenden de la aseveración “Esto lo hago yo en un momento”, se ofrecen a ayudar.

El abajo firmante, partidario acérrimo de que el que no sepa aprender en cabeza ajena se joda la suya a coscorrones no hace sino permitir el arrebato y observar, desde lejos el resultado.
Dicho resultado, hasta el día de hoy, ha sido: dos cejas. Una manga del jersey “bueno”, dos parrillas de ternasco calcinadas. Una fuente de panceta incomestible y el tiro de la barbacoa ennegrecido, por el exterior. Nada que no se pueda solucionar con pintura o con cachondeo generalizado.

El otro asunto que nos atañe, el del jamón es aún más cáustico. Llevo cortando jamón desde los catorce años, con mejores o peores útiles y con suerte desigual, pero sólo tengo una cicatriz en un dedo.

He pasado mucho tiempo buscando la herramienta adecuada, esa difícil proporción entre grosor, longitud y filo que convierte un cuchillo en EL CUCHILLO. Hace casi veinte años que lo conseguí y desde entonces siempre ha ido conmigo, a todas las casas en las que he vivido. Solo lo cuido un poco peor que a mi hija. Y, aunque su aspecto no es muy llamativo, tengo otros similares mucho más vistosos, sus resultados son impecables.

Pero claro, en esto tampoco me libro de bienintecionados que, con menos talento que malicia, se ofrecen a ayudar. Nada que no se pueda arreglar con paciencia, tiritas de aproximación, puntos, antitetánicas y transfusiones.

Y es que, sólo el macho de la especie es tan gilipollas como para meterse donde no le llaman y/o no reconocer que algo le viene grande.
Y aquí lo dejo, que nos vamos a urgencias a ver si conseguimos que a este “entrenador, árbitro y selecionador”, conocedor como pocos del arte de la cocina, le cosan los ligamentos de la mano que se ha cortado, que es la misma que acaba de socarrarse.

viernes, octubre 07, 2005

favoritos de OT

Ya tengo mi favorita.

Me gusta como destaca entre las demás.

Me molesta que apenas se fijen en ella y que la tengan un poco relegada.

Es la bailarina morena, esa que es un poco más bajita que las otras.

¿porqué esta discriminación?

¿desde cuándo son más importantes los cantantes?

jueves, octubre 06, 2005

Princesas.

Pues sí. Yo también he visto Princesas. La última película del Oso.
En realidad nadie le llama Oso, sólo mi mujer y yo. En realidad se parece mucho a un amigo nuestro que también se llama Fernando y al que llamamos Oso, así que Fernando León es, en nuestra casa y desde hace mucho tiempo, “El Oso”. (Segundo apunte, no se porqué pero he decidido que “el costillo” también se parece al Oso. Seguro que no, pero así es la imaginación.)

Lo dicho, he visto Princesas.
Me ha gustado, claro, que los gustos son subjetivos y no he venido aquí a discutir, sino a contar mi vida.

Me gustó Candela, se le va notando el oficio. Me gustó su compañera, cuyo nombre no recuerdo, pero que según parece era su primera película.

Me gustó el tono que tenía la película, no cae en el melodrama, ni se regodea en detalles escabrosos.

Y, sobre todo, me gustó poder escaparnos un ratito al cine, que la última película que vi era en blanco y negro (la lista de Schinlder no, Clerks).

En el fondo, todo esto no es más que una introducción para resaltar una frase de la película “existimos porque alguien piensa en nosotros”.

Así que lo aplico a la blogosfera (esta palabra la utilizo, no sé si es la forma adecuada, pero lo casco así) y hago un feedback. Existimos porque alguien nos visita...

Llevo malos días. Mucho trabajo actual, mucho más trabajo acumulado. Todo hay que terminarlo ya pero nadie hace nada para facilitar las cosas. Poco tiempo para mi, para mi hija, para mi mujer.
Escritos a medio escribir para no perder el contacto con el blog, ni con su círculo endogámico. Seguro que cuando dentro de un tiempo relea, si procede me avergonzaré de algunas cosas que he lanzado al ciberespacio.
Menos mal que:
Madclimber ha sido padre.
Kuddik va teniendo días mejores, y ya ha perdido 15 kilos.
Crizti y laceci cambian de trabajo, según parece para mejorar. ¡Ojalá! Suerte para ambas.

Aunque lamento que:
Malaputa lleve tanto tiempo en silencio.

Besos a todos.

PS: según parece el nedstat que ahora se llama de otra manera lanza popups, si lanzara Pin Ups aún lo dejaría, pero a partir de ahora, con unas 3000 visitas quito el contador. Desde hoy me inventaré las estadísticas.

Ver, oir y opinar...

Es curioso como influye la publicidad en nuestras vidas. Siempre está presente, y nosotros al alcance de ella.

Pero, si bien como decía LaCeci, estamos predestinados a que la publicidad se personalice aún hay gente (publicitarios) que se creen que todo vale. Eso, o los anunciantes son unos auténticos ceporros.

Ya alguna vez he criticado los anuncios de CEAC, de los que sólo saco una cosa en claro. Nunca haré un curso a distancia.

Luego están los de Pascual, una empresa a la que tengo animadversión por motivos personales y que como tales son subjetivos, pero que hace unos anuncios, en mi opinión, horribles. ¿Porqué para anunciar leche con calcio sacan a dos señoras preguntándose por el curso de inglés? ¿o a un señor que no puede dormir por nosequé importantísimo que tiene al día siguiente?

Pero, un anuncio que me llama la atención es el de los colchones y almohadas Tempur.
Es curioso, toda la familia (cuatro personas y un oso de peluche) durmiendo en el mismo colchón, sin sábanas, sin fundas de almohada.
Se venden en el corte inglés. Tan caro es comprar en el corte o el precio de esos colchones es, como su tamaño, excepcional.

Sin embargo hay joyas en la publicidad: el famoso anuncio del café y los anuncios del combo.

Estos me gustan, esa manera de retorcer los deseos para que se cumplan de manera diferente a como se expresan.
¿Cuánta gente no comprenderá que reciben justo lo que desean?
Alguna vez alguien pidió la paz mundial y desapareció el ser humano... Sería una aspirante a Miss algo.

Y moviestar diciendo que como “somos más pagamos menos”. ¡Joder, que risa!

Hay que tener cuidado con lo que se desea, que pides una familia bien avenida y te clavan un colchón Tempur.

Breve resumen.

El domingo pasado estuvimos en Peña Oroel.

El promontorio rocoso que se ve desde Jaca, coronado con una cruz.

No es una excursión excesivamente pesada ni larga, para un adulto, pero mi niña se subió hasta arriba casi todo el rato andando, y descendió caminando (casi dos horas de descenso).

Estoy de un orgulloso que se me cae la baba.

Mi niña poniéndose fartiza de cacahuetes.

martes, octubre 04, 2005

Seamos realistas.

Si alguien viene a trabajar a tu casa, y tú no le facilitas la labor. ¿Cómo esperas que terminen pronto y lo dejen todo bien?

Pues eso, llegas a trabajar. Pides que, por favor, te retiren un coche y ya te ganas la animadversión de la persona responsable del trabajo que vas a hacer.
Resultado: cobramos por horas, si te molesta me da igual y si tienes prisa haber madrugado.

Hemos terminado el trabajo, pero antes de eso hemos cabreado a alguien a quien seguramente no volveremos a ver, hemos taponado la entrada durante todo el tiempo que nos ha parecido, hemos desenchufado un servidor (¿Dónde hay un enchufe? Ahí, desenchufa algo y terminad de una vez) y además ha salido más caro de lo que tenía que haber salido.

Nunca, nunca, enfades a alguien que ha ido a trabajar a tu casa.

lunes, octubre 03, 2005

Down for Maintenance

Blogger is temporarily unavailable due to planned maintenance.
This downtime will last 1 hour from 4:30pm - 5:30pm (PST).


Aún no son las cuatro, asi que PST debe querer decir Pasamos Soberanamente de Trabajar…






He visto esto, esto y esto.

Y yo, que no puedo dejar pasar algo así también recuerdo que fui moñaco. Y, aunque seguramente lo pondrá Madalenas:



Mi primer día de clase.




PS: ¿adictivo el Troyis? Vaya tontería, si sólo llevo una hora jugando y aun no he pasado del nivel tres, y si no vuelve pronto el blogger de su mantenimiento, antes de las diez de la noche habré llegado al nivel 4.

Escape libre

He oído que hay una empresa alemana trabajando en unos filtros para los escapes de las motos que transforman el petardeo en música clásica.
En España están trabajando para transformalo en Reggeton.

viernes, septiembre 30, 2005

Demasiado temprano.

Y aquí estoy, a las seis de la mañana, sin saber que pasó ayer en OT.
Tendré que mirarlo luego en internet.

Y aquí estoy, a las seis de la mañana, esperando para irnos a la última instalación de la semana. Cien instalaciones en tres meses. “os vais a hacer ricos”... si todo el año fuera así aún, pero sólo son tres meses al año.
“Por estos montajes cobrareis una pasta”. “No, en realidad nos divertimos haciéndolos y los hacemos gratis. Lo que cobramos son los desplazamientos, las dietas y esas cosas”.

Y aquí estoy, a las seis de la mañana, buscando una emisora que no hable de fútbol.

Y aquí estoy, mirando la mesa, con un retraso acumulado de varios meses y retirando papeles para poder dejar el teléfono. Y me vuelvo a preguntar, si no hay manera de encontrar nada ¿cómo me han vuelto a “levantar” el bolígrafo?


PS1: En la web de OT en portalmix aún te permiten elegir el favorito. Creo que llevan un ligero retraso.
PS2: De nuevo Idaira se ha salvado...
PSP: Si todo va bien este domingo me vuelvo a ir al monte, esta vez con mi niña y co Marisa. Kuddik, tenemos en previsión un recorrido por Riglos el 9 de octubre. Desestimada la redolada si te animas me lo dices.

jueves, septiembre 29, 2005

Soy un mal padre....

Porque en vez de esperar, al pie de su cama, a que mi hija se despierte por las mañanas, prefiero venirme a trabajar a las siete de la mañana.

Porque en vez de recogerla en el colegio a la hora de la salida delego esa alegría en su abuela.

Porque cuando llego a casa no siempre tengo una sonrisa para ella. Y a veces incluso ya está dormida.

Porque no soy capaz de atender al teléfono y a mi hija a la vez, desatendiendo a ésta, en vez de a los clientes.

No me extraña que se dicten leyes contra gente como yo, que obliga a sus hijos a nacer sin que nadie se lo haya pedido.

Ahora no se si dejar mi trabajo para atender a la que tengo o hacerme una vasectomía para evitar que nazcan más infelices...

martes, septiembre 27, 2005

No pudo ser.

El día amenazaba tormenta y al final cayó.
Justo en el collado. Ante la indecisión general “¿El Anayet o el Vértice? ¿El Anayet o el Vértice?”, y haciendo caso omiso al aspecto del cielo (espero que el infierno sea mejor) me lancé hacia el Vértice.

Aproximadamente a 50 metros de la cima el matacabritos ya me estaba volviendo loco (aún más), así que decidí bajarme.

Resultado de la excursión. Agua hasta dentro de los bastones.

Y, para un día que preparo las cosas con antelación triunfé. Ropa de repuesto seca y un hornillo y unos sobres de capuchino. Aquél día hice amigos...


Estos días trabajando en Plan. Siempre que voy allí me acuerdo de la canción de Puturrú de Fuá (para más información Lord google).

La nota curiosa la daba un señor de 90 años que se quedaba dormido mientras comía. Al parecer estuvo en la zona de viaje de novios, y había vuelto para recordarlo. Sin su mujer, que la había dejado en Barcelona.

Llevo unos días sin escribir mucho, no sólo por el trabajo, sino también porque últimamente me sale Faulkner, como al argentino de “amanece que no es poco”, y yo lo que quiero es que me salga Paul Auster.

viernes, septiembre 23, 2005

las cinco del viernes.

Uno: Tengo el proveedor más hippy del mundo. Es el hermano de una amiga, y nos conocemos de toda la vida.
Trabajador es, lo mismo está a las cuatro de la mañana vendiendo botas en MercaZaragoza que a las 12 de la noche entregando vasos en un pub.
Su furgoneta es lo más parecido a El corte inglés que conozco. Y todo en 8 metros cúbicos.
Pero está como un cencerro:
Victor, soy Santi.
¿qué Santi?
El de los camiones.
He ido siete veces esta semana.
Ya te dije que esta semana no estaba, tráeme guantes.
Vale, mañana mismo voy.
Cuelgo, me acuerdo de otra cosa y le vuelvo a llamar:
Victor, soy Santi.
¿qué Santi?...
Es muy buena persona, pero tengo que hacer los pedidos con bastante antelación.


Dos: ayer dormí perfectamente casi toda la gala de OT. Y mira que podía haber visto Sin rastro, pero preferí dormir OT. Y, para no sentirme excluido de las conversaciones, yo también voy a opinar al respecto. Soraya canta muy bien, me atrae físicamente y además está muy segura de si misma. Y esto último no gusta a la gente, es mi candidata a finalista.
Víctor se atreve con todo, pero seguro que ya no le dejan comprarse camisetas de Metallica, ni de Barón Rojo. Pero que le vamos a hacer. Es otro candidato.
Idaira es tan normal que no es ni fea ni guapa. Supongo que no me tocaría en una rifa, pero el “lobby” canario es muy fuerte y seguro que llega muy arriba, y eso que ayer la pusieron a caldo.
Los demás, no me dicen nada.
Por cierto, ¿porqué los padres se empeñan en poner a sus hijos nombres que no saben pronunciar? Ayer estuve intentando comprender que decía la hermana de Sergio, hasta que lo entendí: ¡Sehio!¡Sehio!

Tres: domingo de excursión al Anayet. Habré ido una ocho veces, y sólo he podido subir una. Espero que el domingo sea la segunda.

Cuatro: soy un importante imán para el pishing y cosas así. Esta mañana tenía siete correos de diferentes bancos.

Cinco: ¡Hala, a pasarlo bien!

Sorprendido me han.

Ayer vi un anuncio del que aun me estoy riendo.

Un individuo recién levantado recita la tabla del uno; uno por uno es uno, uno por dos es dos, se calla, abre un armario, uno por tres es tres, saca un bote de café, uno por cuatro es cuatro, y, mientras abre el paquete continúa uno por cinco es cinco, uno por seis es seis...

“enhorabuena, chicos, por fin podéis hacer dos cosas a la vez”.

A mi todavía me dura la risa.

Lo que pasa es que saldrá una asociación de “hombres amargados que pueden hacer dos cosas a la vez” que se quejará del anuncio y obligará a su retirada.

Pero no he oído a nadie quejarse del anuncio del Audi 3, que compara a las mujeres con una diversión.

No podemos hacer nada, si es divertido aparecen las asociaciones de amargaos a pedir que lo retiren, si no es divertido no importa a quien le falte al respeto.

jueves, septiembre 22, 2005

Por el mundo.

Viajar, aunque no sea por placer, sino por trabajo también enriquece.

Descubres nuevas zonas, nunca había estado en el Maestrazgo. Carreteras con curvas infinitas, frío, y jamón.

Un hotel, en Mosqueruela, que alquila plantas enteras como si fueran apartamentos.
El mejor jamón de Teruel del mundo (esta frase es absurda, pero si la dices rápido no se entera nadie).

Y cosas que no dependen del viaje, pero que ahí están. En una revista (yo dona) que se vende o regala, no lo sé, con El Mundo. La cogí porque en la portada estaba la Jolie, y porque el resto de posibilidades eran el marca y el as.

Y, escondida entre sus páginas encuentro una viñeta, cuya autora el nombre no recuerdo (esta costumbre de no apuntar las cosas), pero que me recordó al momento a Madalenas de Chocolate.

Y he vuelto más viejo, más acatarrado y más cansado, pero ya sé donde puedo encontrar un pequeño simulacro del mundo de la blogosfera.

lunes, septiembre 19, 2005

Los coches, esa fuente inagotable de accesorios.

Los automóviles han pasado a formar parte importante de nuestra vida. Tan importante que gastamos más tiempo en desplazarnos (aunque estemos en un atasco) que en resolver autodefinidos.

Es por eso que los fabricantes de artilugios varios han necesitado diversificar su oferta.

Para que podamos tener la sensación del salón de nuestra casa en nuestro propio auto. Y, además, han evolucionado según los gustos del consumidor.

Ya no es suficiente con los perros que mueven la cabeza y el “papá, no corras”.
No hay más que pasar por algún comercio especializado para descubrir la ingente oferta que existe. Mi preferido es Carrefú (no es propaganda, es que un pellizco importante de la hipoteca lo paga el señor carrefú). Pero cualquier establecimiento dedicado en exclusiva al automóvil provoca bizqueos y dolor de cabeza a cualquier neófito.

Ya han pasado aquellos tiempos en que el coche apenas permitía cambiar cosas como el pomo del cambio de marchas. ¡Cuantos 124 han llevado ese pomo de resina con conchas marinas! Que te montabas en el coche y ya parecía que estabas en la playa.
O ese ventilador, precursor del aire acondicionado, que movía a la perfección el aire caliente del interior del vehículo provocando aún más sofocos. Mi padre tenía un R8, cuyas ventanillas traseras eran deslizables, lo que aumentaba la sensación de ahogo de los pasajeros.

Pero, por fortuna hemos evolucionado, en nuestras exigencias, que no en nuestros gustos.

Ahora el mercado está preparado para absorber cientos de miles de consumidores, poseedores de un vehículo y que necesitan personalizarlo. Sin gastarse una pasta, que con dinero lo hace cualquiera.

Hay, desde lo más simple, como una bolsa de fieltro para llevar cosas en el maletero, o una cubeta de plástico para que el perro no manche, hasta prodigios de la ingeniería como el reposa vasos giroscópico que nunca vuelca.

Y no sólo el interior, para el exterior también hay una serie de alerones y pegatinas que semejan cualquier cosa. Tapones de gasolina de competición. Antenas con luz que se encienden con la velocidad del vehículo. Tapacubos de diseño.

Que sensación de descubrimiento tiene cualquiera que este interesado en estos avatares. ¿para qué servirá esto? Y sobre todo ¿cómo se coloca? Y, ¿qué necesidad hay de ponerle esto a cualquier coche?

Pero, a mi lo que más me gusta son los pedales luminosos. Que si estas aprendiendo a conducir, aun te pueden servir de referencia, pero, que si ya sabes, ¿de qué te sirve llevar los pies iluminados?

No puedo dejar tampoco de nombrar los aparatos electrónicos, navegadores que te llevan a sitios a los que has ido cientos de veces y equipos de música en los que caben setecientas mil canciones, que tiras el coche a la chatarra y no has podido oírlas todas, “venga, se salga del auto, que lo vamos a hacer un dadito de hierro”, “espere, espere, que ya sólo me falta oír dos mil canciones”...

En fin, que me voy al carrefú a ver que gachet no me compro para el corsa, que ya tiene bastante con el radio casete sujeto con un cartón, las fundas a juego con nada, los altavoces colgando de los cables y el portón trasero sujeto con un alambre.

viernes, septiembre 16, 2005

Repetimos.

Como llevo unos días criticón voy a aprovechar la racha.

Ayer me dieron uno de los periódicos gratuitos que reparten por las calles.

Titular principal: Miedo en la automoción.

Titular secundario: Si la planta de Figueruelas no fabrica el nuevo Opel se destruirán 2.000 empleos.

Ladillo, Justo al lado del titular secundario: “Si el nuevo modelo de Opel no se fabrica en Figueruelas se perderán 2.000 empleos”

Vale que es gratis, pero ya que dan información, que la den de verdad, que hay muchos que sólo leemos las letras gordas.

Esto me recuerda un TBO de vaqueros que leí hace mucho, el dibujo era pésimo, tanto que para distinguir a los protagonistas estos estaban todo el rato llamándose por su nombre. El guión era aun peor, pero para pasar una tarde de domingo en casa de los abuelos ya valía.

Hasta que en la segunda página vi la viñeta fatídica: John no se esperaba esto de Jack en el dibujo John decía: “Jack, no me esperaba esto de ti” fue demasiado para mi. Dejé el TBO y decidí aprender a jugar al guiñote.

miércoles, septiembre 14, 2005

¿y esto cómo se usa?

Estos días, como casi todos me ha tocado “viajar”. Y, como yo, una pilera de gente sale a la carretera.
Y, en estas aglomeraciones de gente descubres enseguida quienes conducen todos los días y quienes sólo en vacaciones.

Y, la prueba mágica es la colocación de los triángulos de avería.

Todos sabemos que hay que llevar dos en el coche, si no los llevas multa.

Casi todos sabemos que hay que ponerlos en caso de avería.

Nadie se ha molestado en saber como se ponen. En carretera uno delante y otro detrás, con la parte reflectante enfrentada a los vehículos que circulan. A cincuenta metros de distancia.
En autovía uno a cincuenta metros y otro a cien metros por detrás del vehículo.


Ejemplos vistos con mis propios ojos de ver:

1- Vehículo averiado en subida con carril de lentos. El triángulo colocado junto al coche pero en medio del carril.
2- Vehículo detenido para cambiar rueda, ¡en la entrada de una gasolinera! Por lo visto no pudo avanzar cien metros más. Los triángulos colocados, uno justo detrás del paragolpes, vamos, donde cayó al abrir el maletero, y el otro a la izquierda del vehículo, taponando la entrada a la gasolinera.
3- Vehículo parado en autovía con un triángulo delante y otro detrás.

Y esto son sólo tres ejemplos.
Así que me planteo: ¿tanto cuesta añadir las instrucciones en la caja del triángulo?
En todos los productos que compramos vienen instrucciones de uso.
Eso, o que den garrampa cuando se colocan mal.

Como me he puesto un poco pedante y “criticón” quiero aprovechar para dedicar estas líneas a: LaCeci, Hedone, Jose DJ y Anónimo Asecas. Que lo vais a conseguir.

martes, septiembre 13, 2005

por fin, fotos de vacaciones.

Así aún me hago a la idea de acabar de volver.

No he contado aún mis vacaciones, aunque he dado pequeñas pinceladas.

Como vale más una imagen que mil palabras ahí van cinco mil veintiocho palabras.



Saussure y un colega mirando hacia el Mont Blanc.


El famoso Batman.


Bajando de la Mer de Glace.



Oteando el horizonte.



El último día nos regaló este atardecer.


Y ya vale, quien quiera ver fotos que se venga a casa y traiga cerveza para todos.

lunes, septiembre 12, 2005

Mi verdadera historia.

Desde siempre me ha gustado escribir, pero no para mí, sino para los demás.

Mis primeros pasos los di en el pueblo. Tras ganar un concurso local de redacción en la capital el cura del pueblo decidió erigirme como “ejemplo a seguir” entre los infantes del villorrio.

Su intención era que todos los domingos yo hiciera un pequeño escrito sobre los evangelios y lo leyera en la misa. Esta “brillante idea”, lejos de granjearme loas y honores lo que iba a conseguir era crear una insalvable brecha entre “los del pueblo” y “el forastero sabelotodo”, además de llevar gafas y tartamudear un poquito, púlpito en la iglesia, para no acojonarse.

Escudándome en esa incipiente tartamudez y en un tono de voz inusitadamente bajo, conseguí que fuera el propio parroco, Don Serapio, quien leyera mis textos “anda, trae, que no acabaremos nunca”. Recordando aquel poema de Quevedo ( su majestad es coja....) había hecho una pequeña apuesta, no recuerdo con exactitud, pero fue algo así como “a que consigo que don Serapio diga Mierda”, se acababa de morir Franco y no existía internet, no se nos podía pedir mucho.

El caso es que camuflado entre el texto metí “la morcilla”, los que estaban avisados soltaron un leve bufido, pero no hubo mayores muestras.

El segundo día no avisé de lo que iba a conseguir, pero con toda la cuadrilla atenta el conato de risa fue mucho mayor.

El tercer día me pillaron. La carcajada fue tremenda. Don Serapio se detuvo en la lectura, releyó. Se puso rojo, me miró, yo le miré con cara de “¿pero de que se ríen?”. No pudo demostrar que lo hice aposta, pero aunque su religión propugna el perdón creo que me guardó rencor toda la vida.

Proseguí con mi “carrera” de escritor. Mías son algunas memorables cartas al director de “Don Miky”: Estimado Sr. Miky maus, dos puntos, he creído percibir en el tono de su semanario...

Como mi producción comenzaba ya a ser demasiado prolífica me pasé a los periódicos de tirada regional, en los que comencé a tener pseudónimos, ya que no me aceptaban tantas cartas por edición. En unas criticaba determinada decisión de las autoridades, en otras me contestaba a mi mismo airadamente, hasta que conseguía crear una polémica de la que retiraba con discreción a mis personajes. Así estuve un año, pero el mundo se me hacía pequeño y me pasé a los periódicos regionales y nacionales.

Aquí descubrí otro mundo. El de las revistas de televisión. Me encanta crear cartas del tipo: Creo que farmacia de guardia es una serie maravillosa que destaca unos valores fundamentales para la convivencia y deberían reponerla de continuo para que las nuevas generaciones no perdamos la perspectiva... Aviso, todas las cartas de este estilo son mías, mero entrenamiento.

Mi gran fracaso ha sido el club de la comedia, pero no por no haber sido aceptado, sino porque la edad ha causado mella en mi, y el buzón está lejos y me siento incapaz de enviar cartas.

Sin embargo, mi mayor éxito se ha visto fraguado en forma de libro, y, ahora ya puedo decirlo, yo escribí el libro de anarosa. Bueno, en realidad algunos trozos los corté y pegué un poquito, pero, nadie es perfecto y yo soy demasiado vago.

PS: ¿Cuales de estas afirmaciones son ciertas?

Miscelánea.

Retomo el blog en el breve descanso que me deja el trabajo a “trampa talega” del final del verano y del principio del invierno, el otoño me lo salto, lo vamos a pasar trabajando para cumplir plazos.

Lo primero el cabreo con los clientes, seguro que a casi todos os suena:
“Este año tenemos que hacer este trabajo”
“es mucho, ¿no nos harás como todos los años y nos lo darás a última hora?”
“¡No!!! No te preocupes, que en Marzo empezamos y lo hacemos tranquilos”
“¿y agosto nos lo dejarás tranquilo?”
“Por supuesto”
La conclusión es previsible, el trabajo empieza a mitad de agosto, ¡P’a que te fíes!


Una duda me surge, ¿porqué los congeladores no tienen bombilla? Los fabricantes tienen algún convenio con las eléctricas. ¿Porqué no puedo coger los vasos de chupito y el helado sin encender la luz de la cocina? ¿los ingenieros no utilizan los productos que diseñan?


Hay una cierta prevención a poner fotos de niños en internet, o igual son cosas mías. Lo que pasa es que en mi exhibicionismo floreciente no puedo sino presumir de mi niña, así que, a petición de monocamy, y para provocar envidias ahí van dos fotos de mi niña, que está apuntando maneras.







Seguro que termina jugando al baloncesto, pero no será por el ejemplo paterno.





Un breve, para terminar.
Este fin de semana hemos ido a la playa con dos objetivos; ver la playa y visitar a Jetulio.
Jetulio es todo un personaje, hace muchos años que no nos veíamos, pero no ha cambiado un ápice.
Jetulio, hijo de El Marlen, hermano del Pechi, amigo del Chepe y del SantiNoBrain. Si esta presentación no es suficiente ya no sé que quiere la gente.
A Jetulio lo conocí hace aproximadamente una barbaridad de años, cuando nos dedicábamos al “apoyo sociocultural para preadolescentes en centros de ocio y tiempo libre”. No diré más.
No lo traigo a estas líneas sólo por la amistad, sino más bien por una conversación que hemos tenido este fin de semana.
Por hacer una comparación con una de sus series favoritas, comenzó como Ross y ha terminado como Joey.
El comentario que me induce a presentarlo es que “no sólo soy divorciado, soy anulado” es decir, no sólo ha dejado de estar casado por lo civil, sino también por lo militar, digo, por lo religioso.
El caso es que la “sentencia de anulación” poco menos que lo calificaba de “íncubo maligno (esto es redundancia), que impedía el normal desarrollo religioso de su esposa imposibilitando que ésta creciera en lo personal y en lo espiritual” esto es traducción libre. Lo que me preocupa de nuevo, ya que se tocan temas religiosos es que con una sentencia así en el mundo civil te impedirían acceder a cargo público, sin embargo en lo que a la iglesia se refiere, y con estos antecedentes puede ir a misa, comulgar y volver a casarse con ceremonia religiosa. ¿Aun no se han informatizado? “Hola, soy el Jetulio” “no, usted no puede entrar aquí”. No creo que Jetulio tenga la menor intención de cumplir con ninguno de estos preceptos, pero para su historial, como lo sería para el mío, es una mácula, (no la sentencia, sino que “la organización” no se entere).

martes, septiembre 06, 2005

mi niña se hace mayor.

Este mes mi niña empieza el cole. Aunque no estoy seguro del todo de que sea este mes.

Ella está muy contenta, va a ir al “cole de los mayores”. Pero el profesorado no nos lo está poniendo fácil.

Hoy hemos tenido una reunión informativa, en la que se nos ha informado de que las clases comenzarán cuando a los profesores les de la gana.

Según parece la “consejería de educación” ha hecho la sugerencia de que los niños de preescolar pasen por un “periodo de adaptación”, sugerencia que ha sido bien recibida por parte del profesorado. Si hubieran sugerido ampliar el horario escolar no hubiera hecho caso nadie.

No lo he dicho todavía, mi hija va a asistir al colegio público, como sus padres hemos asistido a privado religioso y no nos ha servido de nada hemos preferido gastar ese dinero en cosas que realmente le resulten útiles, como idiomas, o natación, o macramé, lo que sea.

Así que, en la reunión de hoy nos han informado de:

Que el curso comienza el doce, pero ese día van a comenzar con las entrevistas personales con los padres para saber cómo son sus criaturas. Yo se lo puedo decir ya sin conocerlos, todos son listos, obedientes, respetuosos con el medio ambiente, educados, estudiosos y voluntariosos. ¿Qué quieren que les digamos los padres, o en algunos casos los abuelos? Y que digamos la verdad y nos lo etiqueten durante todo el curso.

El caso es que entre entrevistas personales y reuniones de profesores se pasa la semana.

Luego viene el “periodo de adaptación”, como de los veinte que van a clase dieciocho han ido juntos a la guardería va a resultar dificilísimo que se “adapten” entre ellos. Aunque, claro, en términos de estrés postvacacional me parecen pocos los “tres o cuatro días, si todo va bien” que van a utilizar para estos menesteres.

Como además el Pilar comienza ya, enseguidita, y las navidades están encima, que el corte inglés ya las anuncia me temo que mi hija va a comenzar el colegio después de semana santa.

Eso sin contar que coja la varicela o algo así, que no podrá asistir a clase.

Bueno, espero que por lo menos haga un curso antes de entrar en la universidad, porque si no quiere ir a la universidad no sé cómo la voy a sacar de casa.

Resumen breve.

No es fácil resumir una semana de vacaciones (el “mardito” trabajo no ha permitido más tiempo, aunque este fin de semana me voy a la playa) en unas pocas líneas.

Por hacer una cierta cronología. Me cargué el asa de la maleta. Cuarenta años con mochilas por el mundo y para una vez que nos compramos maletas las rompo antes de empezar. Estas manicas... ¿a quién me pareceré?

Óscar y Naty rompieron la cama diez minutos antes de salir de viaje. Aclaración: se rompió el muelle del canapé y no podían cerrarlo, pero tampoco lo podían dejar abierto.

12 horas de coche, por lo menos las niñas iban durmiendo.

El apartamento parecía elegido a idea. Corrías un poco las cortinas y veías todo el Mont Blanc, desde la Aguille de Midi hasta el Tacul. Los días que se dejó ver.

Lluvia, un par de excursiones, escalar un poquito y compras. ¡Ya tengo la auténtica navaja de los guías de Chamonix! ¡Qué fácil es ser feliz cuando se es simple!

Vi un portafotos que rezaba ”NO BRAIN, NO FEAR” que viene a ser algo así como “menos miedo que talento”. Marisa, que sí tiene talento, no me dejó comprarlo.

Uno de los primeros que subió al Mont Blanc fue Batman, que tiene una estatua en el centro del pueblo. Bueno, en realidad era Balmat, pero me hizo ilusión la foto con “Batman”. Por cierto; ¿Los superhéroes no pueden llevar los calzones por dentro del pantalón? Porque, por ejemplo Wonderwoman llevaba las bragas por debajo de la falda, y es normal, no se puede llevar la falda tableada constreñida por ponerte las bragas por encima, ¡con lo que cuesta plancharla! Me imagino a superman saliendo de casa cuando aún era joven, la señora Kent preguntando “¿otra vez a pelearte con esos supervillanos? Mira que me gustan poco esos chicos. ¿Llevas los calzoncillos limpios? Mira que puede pasar cualquier cosa y a ver qué van a pensar de ti”. Claro, el superman, aún adolescente venga a quitarse el traje para que su madre viera que se había cambiado, que no sé ni como se lo puede poner, que no tiene cremalleras ni nada. No me extraña que se los pusiera por fuera del pantalón.

También pasamos a Courmayeur, donde Marisa quería comprar queso en una tienda en la que el dependiente estaba como un queso. Al final compramos pan y la panadera tenía cara de torta.

Otras doce horas de vuelta y, el domingo, en vez de descansar nos dedicamos a diversas labores hogareñas.

Las fotos para otro día, sólo hemos traído doscientas y aún hay que elegir entre las que no valen y las que hay que borrar, y es que para fotógrafo tampoco estoy muy capacitado.

lunes, septiembre 05, 2005

Repasando el correo.

Alguien se ha fijado en mi, ha evaluado mis necesidades y ha decidido solucionar mis problemas.

Por fin, alguien se ha empeñado en que consiga un título universitario.

Veinte años después de que mi madre desistiera del empeño. Veinticuatro años después de que mis profesores del colegio decidieran que “no podrá hacer mucho daño, si sólo tiene la EGB”. Veintitantos años después de haber sido expulsado de un par de institutos de bachillerato y de alguno de formación profesional.

Por fin, gracias a internet es posible que acceda a un título universitario.

Y además, por si me fallan las fuerzas en tamaña empresa puedo acceder a un montón de medicinas con el 80% de descuento sobre su precio en el mercado legal.

Anfetaminas, prozac y viagra. Un título universitario. Alguien se ha fijado en mi, ha evaluado mis necesidades y ha metido la pata hasta la testuz.

Porque no me interesa tener un título sin esfuerzo, y soy demasiado vago para tenerlo con esfuerzo.

Porque no me interesa mantenerme despierto, ni necesito medicinas contra la depresión, aún soy capaz de reírme yo sólo, ni quiero tener erecciones de larga duración, yo soy como los conejicos, tres culadicas y y’asta,¿y cuándo grita?, cuando me limpio en la cortina, sería sobrepasar mis posibilidades. ¿Y cuándo sea mayor? No necesitaré pastillas para no dormir sino todo lo contrarío, igual entonces me hace falta la viagra. ¿Y por las noches?, me hago una paja, ¿y te viene?, no pero me canso y me duermo...

Y, sobre todo, no me interesa lo más mínimo lo que me ofrecen porque lo hacen en inglés, y yo no sé idiomas, que sino de qué iba a estar aquí, casi iletrado y perdiéndome todas las posibilidades que ofrecen las drogas.

viernes, septiembre 02, 2005

ERES UN CABRÓN, HIJOPUTA...

Porque llevo trabajando desde las seis de la mañana.

Porque he tenido que venir antes de vacaciones para trabajar.

Porque son las tres de la tarde y aún no he comido.

Porque debemos rondar los 40 y tantos grados.

Porque el camión está a pleno sol y llevo una hora moviendo hierros y chapas para que quepan más chapas e hierros que no teníamos que llevar, pero “ya que estáis aquí”.

Porque es la tercera o cuarta vez que oigo el “gasolina” a todo volumen. ¿No tienes otro disco?

Porque en el tiempo que llevo aquí ya es la tercera “cerveza fresquita” que le pides a la “Mariiii” a gritos.

Porque,¿por qué estas en el balcón si tienes aire acondicionado en casa?

Porque tienes el aire acondicionado funcionando con las puertas del balcón abiertas.

Porque todo el calor de tu aire acondicionado me está cayendo encima.

Porque sólo a un gilipollas como tu se le ocurre decir “joder, con el calor que hace trabajando, con lo bien que se está de vacaciones”.


¿y aun te extraña que te tirase el martillo?

lunes, agosto 29, 2005

He vuelto...

... y me voy a Madrid a trabajar una semana. A ver si encuentro el tesoro que está buscando Gallardón.

...y nada más llegar a casa me salta a la cara un panfleto, DOCE MESES DE GOBIERNO DE ZP. UN AÑO DE TIEMPO PERDIDO. Por supuesto financiado por el PP. Estos tienen una manera muy extraña de ayudar a gobernar. Que manera más cruel de hacerme volver a la realidad.

...y ayer, día de descanso de las vacaciones antes de cansarte trabajando lo pasamos limpiando y recogiendo, “como esta semana no vas a estar lo hacemos hoy”. Ahora necesito un día para recuperarme de las vacaciones, un día para recuperarme de la recogida y al menos un mes para hacerme a la idea de que vuelvo a trabajar.

...y tengo un montón de ganas de volver a los Alpes. Días de mal tiempo. Pequeñas excursiones con las niñas. Un poco de escalada..., ya contaré con más tranquilidad.

...y es como si no me hubiera ido. No me he desenganchado. ¿Alguien sabe donde encontrar un portátil baratito?